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El diario de Mia EX 1

El diario de Mia
Extra 1

Días antes del programa:
Productor: Tenemos que buscar a una presentadora competente y que le guste a la gente.
Director de marketing: Tiene que enfocar el modelo de los jóvenes y...
Caza-talentos: Tenemos que organizar un casting.

Colette: Hola, soy Colette, protagonista del Tales of Symphonia.
Productor: ¿Qué talentos tuyos aparecen en ese juego?
Colette: La capacidad de tropezar y la de lamentarme de que esté plana.
Productor: Siguiente.

Samus: Soy Samus Aran.
Productor: Suene imponente.
Caza-talentos: ¡Magnífica para el programa!
Director de marketing: Por la mañana tenemos el ensayo, venga a las 9.
Samus: ¿Ensayo? ¿Esto no es el programa espacial para ir a Zebes?
Productor: Es en la sala de al lado.

Link: ¡SORIIIAAAAA!
Productor: Siguiente.

Tear: Hola, mi nombre es Tear, una de las protagonistas del Tales of the Abyss.
Productor: Aquí dice que se llama Mystearica Aura Fende.
Tear: AHHHHH
Director de marketing: Sólo a ti se te ocurre decir su nombre completo.
Tear: *Balanceándose* No puedo dormir... me come mi nombre...
Caza-Talentos: Tiene un toque que la hace especial y...
Productor: (para sí) Que no mencione los senos, que no lo haga...
Caza-talentos: ...el seno de 30º es 0´5.
*Tear se convierte en ceniza*

Putricia: Hola, soy Putricia, tengo un máster en *cof**cof* ...tería.
Caza-talentos: Que mona, se avergüenza de su máster en repostería.
Productor: Osea que no tienes estudios.
Putricia: Hice repostería.
Productor: No se necesita título para cocinar, por ejemplo, mi madre.
Caza-talentos: Tu madre hace sándwiches de postre.
Productor: Y la tuya no hace nada porque está muerta.
Caza-talentos: TT_TT

Link: ¡BADAAAJOZZZ!
Productor: ¡Seguridad!

Mia: Hola, me llamo... *Mira la pegatina que tiene en el hombro* 02412.
Productor: ^^U Tú debes ser Mia.
Mia: Supongo.
Productor: ¿Cómo que lo supones?
Mia: Hombre, lo ha dicho usted.
Caza-talentos: ¿Y entonces?
Mia: No me llamo entonces.
Director de marketing: Bueno, Mia, ¿tienes estudios o algo?
Mia: Tengo un máster en quitarme bragas. Me las puedo quitar con el pantalón puesto.
Productor: ¿Y cómo hace eso?
Mia: Poniendo las bragas por encima del pantalón.
Caza-talentos: Interesante.

Caza-talentos: No nos queda otra... tenemos que contratar a Putricia.
*Alguien llama a la puerta*
Productor: ¿Quién es?
Mia: Una que quiere sobornaros.
Caza-talentos: No admitimos sobornos.
Mia: ¿Dije sobornaros? ¡Quise decir sobaros!
Productor: Oh, bueno, quizás eso lo acepte.
Caza-talentos: ¿Vienes tú sola?
Mia: No, hay una joven que quiere veros.
Director de marketing: ¿Quién es?
Sole: De Telepizza.
Caza-talentos: Pasen, pasen.

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El diario de Mia Cap 1

Mia: Bienvenidos a mi nuevo y maravilloso programa de entretenimiento, si no me hubiese presentado al casting este programa lo estaría llevando mi amiga Putricia.
Putricia: ¡Furcia!
Mia: Yo también te quiero... Bueno, dejemos las trivialidades apartadas y empecemos el programa que el tiempo vuela... Hablando de volar... ¡hoy tenemos con nosotros a un adepto de viento!
Iván: Joer que mal enlaza acontecimientos la tía.
Mia: Calla, que aún no te he presentado.
Iván: Pues empieza.
Mia: Iván es un joven sensible, amable... ha venido al programa a confesar su homosexualidad a su maestro.
Iván: ¿Qué?
Mia: ¡Un aplauso muy fuerte!
*La gente aplaude emocionada*

Mia: Iván, ¿cuándo supiste tu condición sexual?
Iván: Cuando te vi, mira que eres fea.
Mia: Eso no es lo que cuentan... ¡Que pasen Hans y Garet!
*La gente aplaude y chilla, a una vieja se le cae la dentadura. Garet y Hans se sientan cada uno a un lado de su amigo*
Garet: Iván, sabíamos lo tuyo antes de ir a Imil. Hans detecta a sus semejantes.
Hans: Capullo.
Garet: No nos importa lo que eres y por ello te entregamos este regalo.
Iván: Gracias...
Mia: ¿Por qué no abres el regalo, Iván?
Iván: Me da miedo.
Hans: Ábrelo.
Iván: *Traga*
*Abre el paquete, dentro había unos tacones*
Iván: ¿Pero qué...?
Mia: ¿Por qué no te los pones?
Iván: Tú mete el dedo en la yaga.
Hans: Iván, este regalo simboliza el aprecio que te tenemos.
Iván: ¿Me odiáis tanto?
Garet: No, tonto, todo lo contrario.
Iván: No lo parece.
Mia: Creo que ahora es el momento perfecto para hablar con Hammet. Iván, chicos, abandonad el plató.

Mia: Hammet ha venido al programa a... ¿a confesar su homosexualidad a su aprendiz?
Hammet: Así es.
Mia: ¿No eres un hombre casado?
Hammet: Es parte de la imagen del negocio... ¿Qué ama de casa compraría nuestros productos si el que lleva la empresa es un hombre soltero?
Mia: Ajá.
Hammet: El hecho de que no lo sepa Iván, casi un hijo para mí, me come por dentro.
Mia: ¿No será que tienes una tenia?
Hammet: No, me la quitaron la semana pasada; yo hablo más de un estado psicológico.
Mia: Y necesitas decírtelo.
Hammet: Por supuesto.
Mia: Él también tiene algo que decirte... ¡que pase Iván!
Hammet: ¡Ivan!
*Ivan se sienta a su lado*

Hammet: Iván... yo...
Iván: Lo sabía.
Hammet: ¿Cómo?
Iván: Hans detecta a sus semejantes.
Hans: ¡Imbécil!
Mia: Ahora eso es lo de menos, ¿cómo os sentís?
Hammet: Me siento mucho mejor.
Iván: Y yo.
Mia: Ahora es el turno de Iván, ¿qué tienes que decirle a tu maestro?
Hammet: ¿Tienes algo que decirme?
Iván: Cuando... cuando empecé mi aventura... con Garet y Hans... cambió para siempre mi concepción de mi vida.
Hammet: ¿Qué... sucedió?
Iván: Conocí a Mia.
Hammet: ¡No debí dejarte solo!
Iván: ¡Maestro!
*Se abrazan y empiezan a llorar*
Mia: Qué bonito, hasta me dan ganas de ir a abrazarlos.
Hammet y Iván: ¡Ni se te ocurra!

Mia: Tras este doble descubrimiento, tenemos que irnos.

*Letras del final y agradecimientos*

Mia: Uff, ha sido más duro de lo que esperaba.
Iván: ¡Zorra! ¡Por qué me hiciste confesar lo que no era!
Mia: Simple marketing, si lo hiciese Hans no tendría gancho.
Hans: ¡No soy gay!
Mia: Claro que no cariño, eres maricón.
Hammet: Iván... entonces...
Iván: Hetero hasta la médula.
Hammet: Y yo que pensaba que me querías.
Iván: Tengo muy buen gusto, si fuese gay jamás me enamoraría de tí.
Hammet: Debo volver a Kalay...
Iván: ¡Anímate! ¡No te voy a denunciar por abusos sexuales!
Hammet: ¡Iván!
Iván: ¡Hammet!
*Se abrazan*
Mia: Que acojedor.
Garet: Hans, vayámonos del plató, está dejando de funcionar el aire acondicionado y Mia está empezando a oler... ¿Hans?
Hans: x.X
Garet: ¡Oh, no! ¡Es demasiado tarde!

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Tales of Paride Abyss: The woman power cap 1

La copa de whisky.

"¿Me quieres a mí o a la promesa que te hice?" Recuerda Natalia lo que le dijo Asch mientras sostiene una copa con whisky. Cada vez que sorbía de esa copa, le entraba un escalofrío: no estaba habituada a beber whisky, ella era más de vino de cartón.
La oscuridad tomaba el cielo y pronto la luna saludaría a la joven, no literalmente, para ver a la luna saludando hay que estar muy borracha.
Guy sale a la terraza y se apoya a la barandilla, no se va a caer, no pienso buscar la risa fácil.
-¿Qué le sucede, princesa? -pregunta con un tono suave y tranquilizador.
La joven no respondió. Estaba demasiado entretenida sirviéndose otra copa.
-Princesa, no se sirve whisky en copa.
Natalia sonríe a su compañero y le empieza a prestar atención.
-¿Vas a decirme lo que te sucede?
-No sé si querrás escucharlo -responde preocupada.
-¿Es por Asch?
-Cuando empiezo a olvidar a Asch va y aparece de la nada preguntándome lo que siento por él.
-¿Qué sientes por él? -le interroga.
-No lo sé -tartamudea- no sé si siento por él amor o simplemente amistad.
-Díselo.
-¿Decirle qué?
-Que el whisky no se sirve en copa.
-¡Guy!
-Al menos hice que sonrieras.
-Tienes razón. Gracias Guy.
-Pregúntale a Asch lo que siente por ti, quizás te aclare un poco las ideas.
Guy abandona la terraza.

Natalia guarda el whisky en el minibar y se dirige a la habitación de Asch. Se esconde detrás de una columna cuando ve pasar el joven. El joven intenta meter la llave en el cerrojo pero le tiembla la mano. No estaba en buenas condiciones para confesar sus sentimientos a Natalia.
El pelirrojo le deja pasar.
-¿Has estado bebiendo? -pregunta ella.
Asch no responde. Está luchando por despojarse de sus húmedas botas.
-Asch... ¡Asch!
-¡Te he oído!
-No lo parece.
El pelirrojo enfurecido mira a Natalia. Ella no es la única de mal humor.
-¿Qué pasaría si alguien te ve así? ¡Eres de la nobleza!
-No, Natalia, ya no soy noble, ¿cuántas veces quieres que te lo diga?
-Las suficientes para darte cuenta de tu error.
-No es ningún error. Te has enamorado de la persona que fui en el pasado. No estás enamorada de mí.
-Cierto, no estoy enamorada de ti. No me he enamorado nunca porque esperaba corresponder mi amor una vez casada, con el marido elegido por mi padre.
-¿Por eso insistías en aquélla absurda promesa? -se sorprende.
-Quizás fuese por ello -se levanta y abre la puerta para marcharse.
-Natalia, yo sí estoy enamorado de ti.
-¿En serio? -le contesta con un tono sarcástico más propio de Jade que de ella.

Mientras, Luke queda con Tear en un restaurante lujoso.
-¿Puedes permitirte todo ésto? -pregunta la morena.
-¡Por supuesto! -contesta emocionado- Mi padre me dio el dinero necesario para quedar aquí.
-Pensaba que tu padre no quería verme delante.
-Quedando en restaurantes no te ve, por eso lo hace. Es incapaz de... (bla, bla, bla...)
Tear se distrae mirando por la ventana. Se asombra al ver como Natalia abraza a Guy delante de la gran fuente.
-¿Qué vais a tomar? -interrumpe el camarero.
Tear se disculpa y sale un momento fuera. Sigue sigilosamente a la pareja e interrumpe su momento de pasión.

-.-.-.-

Asch se revolvía en su cama, soñaba de nuevo con su secuestro y con su querida Natalia. Se despertó sudoroso. Se levantó silenciosamente para no despertar a Sync. Entró en el baño y arrimó la puerta. Encendió la luz y abrió el grifo. Esperó a que el agua saliese caliente para humedecer su cara. Levantó la vista y se vio en el espejo. Notó algo raro en él. Sus rasgos faciales estaban suavizados. También notó que sus músculos eran menores. Siguió viéndose en el espejo. Un grito rompió el silencio. Sync cayó de la litera y se dio un buen golpe contra el frío suelo. Entró en el baño. Otro grito.
Los demás generales celestiales llamaron a la puerta preocupados por sus compañeros. Van abrió la puerta de golpe y accedió a la habitación con su arma desenfundada. Preguntó a los jóvenes que pasaba, pero sólo logró escuchar las risas de Sync. Empujó la puerta del baño y vio como Sync intentaba meter mano a una pelirroja con el rostro enrojecido.
-¿Qué narices pasa? -preguntó enfurecido el comandante.
-¡Mira! ¡Asch es mujer! -exclamó lleno de júbilo Sync- ¡El sueño de todo hombre!
Van pidió a Sync que abandonase la habitación y esperó a que la joven se relajase.
-¿Eres tú, Asch?
-Sí, soy yo -contestó la joven forzando la voz para que pareciese masculina.
-Quizás ésto se deba a una mutación de tu frecuencia fónica -explica Van- un cambio de frecuencia fónica puede hacer que seas mujer.
-¿Voy a quedarme así para siempre? -se puso pálida.
-No lo sé, tendrás que visitar a un médico especializado.
-¿Tengo que viajar hasta Belkend? ¡No quiero ir tan lejos!
-Relájate, Asch.
-¡No puedo relajarme!

-.-.-.-

El grupo de Luke había partido hacia Chesedonia. Fueron invitados a una recepción organizada por Astor, para felicitar su triunfo.
Mientras tanto, Luke dormía plácidamente en el descampado. El humo le daba en la cara, por lo que tuvo que girarse. Delante de su cara estaba la de Guy que durmió a su lado. El rubio abrió los ojos y miró a su amigo, al principio no se percató de que estaba algo cambiado. Estiró su brazo y agitó al pelirrojo para despertarlo. Al agitarle, notó que algo se movía debajo de la camiseta de Luke y la levantó. Guy saltó al otro lado del campamento. Tear se despertó sorprendida de la reacción del rubio. Guy miró ahora a Tear, que estaba a escasos centímetros y volvió a saltar, tropezando con un tronco y cayendo al suelo.
-¿Qué es todo ese ruido? -se queja Anise- ¡Es muy temprano!
-Yo... yo... yo estaba despertando a Luke para entrenar y... y... -Guy estaba realmente asustado.
-¿Qué pasa? -dice la pelirroja.
Se hizo el silencio en el campamento, ni tan siquiera Jade se atrevió a decir nada.
-¿Qué sucede? ¡Ah! ¡Mi voz! ¿Qué le pasa a mi voz? -ella estaba incluso más asustada que Guy.
-Luke... ¿qué te ha pasado? -Natalia se acercó a ella.
-No me sucede nada...
-Luke -ríe Jade- levántate la camiseta un momento.
-¿Lo qué? ¡AHHHHHHHH!

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La debilidad de Tear

Una hermosa joven atraviesa la ciudad. Los guardias se giran para verla y admiran su belleza. La mujer sonríe tímidamente y se sonroja. Entra en la catedral y espera a que los peregrinos la abandonen. Por último, juega con los niños antes de ir a trabajar.
El nuevo comandante le entrega el informe de su nueva misión. Abre la carpeta y lee con atención. Se asusta.
“¿Sucede algo?” Pregunta el comandante. “Creo que después de todo lo ocurrido en tu vida, es mejor que empieces con algo tan sumamente fácil.”
No, para Tear no es fácil. Si quería llevarla a cabo debería dejar de lado su debilidad por las cosas monas. Su misión era asesinar a las réplicas de cerdinejos usados en la fomicría. No le molestaban que fuesen réplicas inocentes, lo que le molesta es que son una verdadera monada.

Llegó a un laboratorio subterráneo. Olía mal. Nadie había limpiado desde hace mucho tiempo. Los cerdinejos gruñían hambrientos corriendo por la habitación. Ella saca su arma, dirige su arma cerca de un cerdinejo. “No puedes dejarlos vivir, Tear, no porque sean réplicas, sino porque sufrirán más si los dejamos en libertad. Son ejemplares adultos que necesitan la protección de una cría, no durarán vivos ni dos días si están fuera” le había dicho el comandante.
Se prepara para clavar su alabarda en el animal. Cierra los ojos y golpea. Abre los ojos temerosa. El cerdinejo había huido. Suspiró de alivio, suspiró de desesperación.

Días después apareció de nuevo por la catedral. El comandante la llamó de inmediato para saber cómo le ha ido. “Sí, he terminado mi misión, aquí están todos los detalles” explica la morena. El comandante sonríe y le permite un día de descanso.

Llega a la noche a la Ciudad de Yulia. Corre hacia su casa y sale a su jardín. Allí estaban.
No pudo resistir a los encantos de un animal tan mono. Estaban por todas partes comiendo las flores de Selenia. Se sentó delante de la tumba de Van y los cerdinejos la rodearon frotándose a ella. La chica los abraza cariñosamente.
Estuvo con ellos durante horas, jugando con ellos y atendiéndolos. Les encanta que Tear juegue con ellos. A Tear le encanta jugar con ellos. Son felices. Ella también. Su comandante no tanto.
Alguien tose detrás de la joven. Se gira nerviosa y agacha su cabeza. La habían seguido.
“Lo sabía” dice él. “Son demasiado monos” responde ella.

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Si Asch volviese a casa

“Maestro, ¿por qué me haces esto?” preguntó Asch. Su maestro no respondió, una sonrisa fue suficiente para saber que aquel infierno no terminaría. Abrió la fría y oscura celda donde estaba el joven. Lo condujo a una máquina donde lo tumbó.
“Ahora no te muevas, o sufrirás más” sugirió Van. Puso en funcionamiento la extraña máquina fónica, y tras esto, Asch empezó a gritar pidiendo clemencia, una clemencia que nunca llegó, una clemencia que jamás fue escuchada.
“Eres crucial para salvar a la humanidad” el pelirrojo se quedó perplejo y buscó en su mente un significado para aquella extraña frase, pero no la había.
Asch se despertó horas después, aturdido y aún sobre la máquina. Escuchó el llanto que parecía de niño, pero tanto él como Van no estaban en la habitación. Se había quedado sólo. Gateó hasta la puerta. Se agarró con fuerza a una espada que había apoyada e intentó levantarse, le costó aguantar el equilibrio, pero logró estar de pie sin la ayuda del arma, que no soltaría hasta estar seguro en su hogar.
Salió de la horrenda sala y huyó de aquel sitio. Corrió por las calles hasta que algo hizo que se detuviese. El mar. Le vino a su memoria cientos recuerdos de su hogar y sobretodo de Natalia. La primera vez que había visto el brillo del mar fue con ella. Lágrimas cayeron de sus ojos y se deslizaron por sus dulces mejillas.
Sacudió su rostro para alejarse de su memoria y recorrió el puerto. Oyendo a los marineros descubrió que un barco se dirigía a Kaitzur. Era su oportunidad. Su única oportunidad.
Vació el contenido de una caja de madera. Se metió dentro y puso con cuidado la tapa, dejando una franja para poder respirar.
Pasó la noche en la caja. A primera hora de la mañana, notó que alguien le cogía. “Esta caja pesa demasiado para contener ropa” se quejó el marinero. Abrió la caja y se encontró con Asch. Golpeó la caja y tiró con él. Salió corriendo perseguido por el hombre.
Cuando lo perdió de vista, era de noche y los monstruos lo rodearon. El arma era muy pesada para él, pero logró derrotarlos al final.
Pasó la noche en vela, intentado llegar a tierras de su padre guiado por las estrellas. Cuando llegó a las puertas del castillo del Coral, los guardias lo empujaron y rechazaban el parentesco. Asch no se rindió. Debía volver a casa.
Escaló los grandes muros y accedió a la propiedad. Se escondió detrás de un árbol y se quedó en blanco. Alguien como él lloraba y abrazaba a su madre. Ese llanto lo había escuchando antes.
Lo que más le dolió fue ver como Natalia ponía sobre la cabeza del falso Asch una corona de flores.
No lo soportó. Corrió hacia ellos y empujó a su sombra.

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